Parestesias de origen nervioso.





Parestesias de origen nervioso.  Son numerosísimas las neuropatías en las que estos síntomas se presentan, pero con trascendencia pronóstica completamente distinta, según cuál sea la enfermedad. La restauración de la función en las neuropatías por compresión es lenta:

     A) Tabes dorsal. Son muy frecuentes y precoces.

     B) Esclerosis en placas. Pueden preceder largo tiempo al síndrome genuino.

     C) Tumores encefálicos. Son frecuentes sobre todo en los corticales: una parestesia localizada, con paresia y ligeras mioclonías, en un sujeto en la edad de las neoplasias, sin sífilis ni trastornos vasculares, indica casi seguramente una neoplasia (Þ).

     D) Neuritis. La parestesia es síntoma común a todas las neuritis; tienen un especial valor en los casos siguientes:

     1. Meralgia parestésica o neuritis del femorocutáneo. Su síntoma fundamental es la parestesia de la cara anterior y lateral externa del muslo. Sobre sus posibles causas, (Þ).

     2. Neuritis del trigémino. La parestesia de la cara es muy frecuente, no sólo durante los accesos de dolor, sino en los intermedios (Þ). Hay algunos casos en los que casi toda la molestia se reduce a parestesia (intenso hormigueo, sensación de quemadura) que puede ser tan intolerable como el dolor mismo (forma parestésica de la neuritis del trigémino).

     3. En la polirradiculoneuritis de Guillain-Barré, las parestesias dolorosas, sobre todo de los miembros inferiores, es la forma de comienzo más frecuente de la enfermedad. Se acompañan enseguida de paraparesia y luego de extensión ascendente.

     4. En el herpes zóster, antes del dolor o acompañándolo, se presentan parestesias segmentarias donde luego aparecerá la erupción.

     E) En las costillas supernumerarias son muy frecuentes las parestesias de las manos, ya aisladas, ya acompañando a los otros síntomas de esta afección (Þ).

     F) Las acroparestesias de los brazos, a veces con elementos neurálgicos y edema, aparecen en el llamado síndrome del escaleno anterior o de los escalenos (anomalía de implantación de éstos, ligada, a veces, a anomalías de la columna cervical): (Þ); acaecen sobre todo en mujeres, generalmente adultas, después de adelgazar; también suele revelarse durante el embarazo; las molestias son mayores durante la noche, desvaneciéndose al mover el brazo y curándose por la sección del escaleno anterior, o espontáneamente. En algunos casos hay un soplo sistólico en la punta. Creo que se ha exagerado la significación patológica de esta anomalía.

     G) Clínicamente se parecen mucho a las acroparestesias del síndrome escaleno, las acroparestesias dolorosas nocturnas o nictalgias parestésicas (Schulze) que aparecen, durante la noche, como tales parestesias de manos, muy dolorosas, desapareciendo por el día. Afectan a mujeres en los días premenstruales, o en el embarazo, pero, sobre todo, en el climaterio. En éste, es común que exista una intensa sensación de frío. Son síntomas radiculares, creo que, a veces, gotosos, favorecidos por la labilidad circulatoria del climaterio y por la dilatación venosa de los plexos que acompañan a las raíces, durante el decúbito. Suelen desaparecer espontáneamente.

     Las acroparestesias nocturnas pueden corresponder al síndrome del túnel carpiano, por compresión del mediano al nivel de la muñeca. El dolor suele afectar a los tres primeros dedos, pero puede extenderse al antebrazo y brazo. La atrofia muscular de la eminencia tenar y la electromiografía comprobarán el diagnóstico. Como enfermedades de fondo pueden existir un mixedema, la amiloidosis o la acromegalia. Excepcionalmente la artritis reumatoide o durante el embarazo. A veces sucede a una artritis o fractura de la muñeca, o a una tendosinovitis. Se observa también en la gota, pero en más del 60 por 100 de casos no existe una enfermedad de fondo que explique el engrosamiento ligamentoso (forma idiopática del síndrome).

     H) En muchas polineuritis, por ejemplo en la diftérica, asociada a otros trastornos de la sensibilidad y defectos motores, a veces preludiándolos.

     I) En la rabia y en torno al lugar de la mordedura, tiempo después de curada, son características las parestesias.

     J) En otras infecciones con afectación neurológica varia (encefalitis, mielitis, etc.). Así en la enfermedad del sueño, en la fiebre quintana por rickettsias, en la enfermedad por virus de Marburgo, etc., pero predominan los otros síntomas centrales o periféricos del sistema nervioso.



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