Síndrome cavitario de las bronquiectasias.





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 Síndrome cavitario de las bronquiectasias.  Las bronquiectasias cilíndricas o ampulosas de pequeño tamaño (en nido de paloma), se manifiestan sólo por un síndrome catarral persistente, con abundante expectoración, a veces fétida (Þ), frecuentemente hemorrágica (Þ). Pero, otras veces, una gran dilatación ampular ofrece el síndrome completo de la caverna, que sólo se diferenciará de un absceso o de una lesión tuberculosa por la ausencia de bacilos de Koch, por el estado general, a menudo (no siempre) bueno, y, sobre todo, por la radiografía. El clínico muy habituado sospecha las bronquiectasias, en las radiografías ordinarias, por el espesor particular de las sombras bronquiales, aun cuando falten detalles característicos de esta lesión; las imágenes con lipiodol son, en cambio, muy características. Sobre la distinción de estas imágenes de las de la tos ferina (Þ). No es excepcional que las bronquiectasias produzcan una oclusión bronquial con atelectasia pulmonar (Þ) que a su vez agrava la bronquiectasia. Los dedos hipocráticos son, quizá, más marcados y precoces que en las otras supuraciones del aparato respiratorio.

     A) En los adultos, el proceso bronquiectásico se presenta, generalmente, a consecuencia de procesos inflamatorios crónicos del pulmón o de la pleura (esclerosis pulmonar por neumonías o bronconeumonías, únicas o repetidas; por neumoconiosis, por tuberculosis crónica, por pleuresías o pericarditis), con tracción centrífuga de las paredes bronquiales; o en el curso de bronquitis crónicas; o por estenosis bronquiales a consecuencia de cuerpos extraños o de retracciones sifilíticas, aneurismas, adenopatías, tumores mediastínicos. También después de la gripe complicada y de la enfermedad de Chagas; en la esclerodermia progresiva. A veces tras las infecciones por Proteus o en la paragonimiasis.

     B) En el niño es frecuente que aparezcan primitivamente, haciendo pensar en una debilidad congénita de la pared bronquial; este factor constitucional debe, en realidad, tenerse en cuenta incluso en los casos con etiología infecciosa clara. Aun en los casos en que aparece la dilatación en el adulto, debe contarse con esta predisposición latente. Hay casos en los que la bronquiectasia da la impresión de una verdadera anomalía congénita; incluso se combina con otras anomalías: nevus, espina bífida, etc. Se han descrito, como síndromes especiales, la bronquiectasia congénita con pancreatitis esclerósica, quística y diarrea grasienta, que puede presentarse con carácter familiar: se trata de una mucoviscidosis; y la bronquiectasia con transposición de vísceras y sinusitis crónica o poliposis nasal (síndrome de Kartagener).

     Puede aparecer también secundariamente a las mismas afecciones citadas en el adulto; los casos secundarios al asma infantil no son raros.



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