Glaucoma.





Glaucoma:

 

     Este síndrome está producido por la hipertensión intraocular. Aun cuando varios de sus síntomas son analizados en otros capítulos, hago aquí un resumen de conjunto del síndrome, ya que es afección frecuente y muchas veces revelada por signos generales que hacen acudir al enfermo al clínico internista, recayendo sobre éste la responsabilidad, muchas veces grave, del diagnóstico precoz. El glaucoma puede aparecer en el curso de una enfermedad ocular (glaucoma secundario) y, entonces, interesa menos al clínico general. El que éste debe conocer es el glaucoma primitivo, que aparece sin previa lesión ocular diagnosticada.

     Se divide el glaucoma en congestivo y simple. En el primero existen fenómenos congestivos e inflamatorios muy llamativos, que atraen desde el primer momento la atención hacia el ojo. En el segundo, en el simple, faltan esos síntomas y, a veces, el mismo dolor; el ojo parece sano, pero el clínico puede sospechar el glaucoma y dirigir el enfermo al oculista, que confirmará el diagnóstico e instituirá el tratamiento. Es afección que recae en mujeres (60 por 100) más que en hombres; generalmente en la edad de la declinación (80 por 100), aun cuando hay casos de glaucoma juvenil; suele ser bilateral. He aquí los datos para su diagnóstico:

     El glaucoma congestivo o inflamatorio empieza por ambliopía vaga o repentina; a veces, sombras como moaré o anillos irisados; ligera opacidad de la córnea, difícil de apreciar al comienzo; ligera congestión pericorneal; aumento rápido de la presbicia (suele tratarse de personas de edad, que usan lentes de vista cansada, los cuales se hacen bruscamente insuficientes); ligera dilatación pupilar; cefalea gravativa; puede haber acrocianosis; taquicardia; hipersensibilidad de la conjuntiva a los colirios, hiperacusia. Estos síntomas se acentúan cuando el enfermo duerme mal, o después de un cansancio o indigestión, o sin causa; o bien por la aplicación imprudente de atropina con fin exploratorio. Estas mismas causas suelen provocar el ataque agudo (glaucoma activo o agudo), que es ya muy típico: párpados edematosos; gran congestión conjuntival; córnea turbia, edematosa, con gran inyección pericorneal; pupila dilatada, inmóvil, a veces con un reflejo verdusco; iris turbio; la visión disminuye rápidamente, con gran retracción del campo visual; ojo duro a la presión; gran dolor ocular con intensa cefalea, a veces del tipo de la neuralgia del trigémino. El ataque pasa al cabo de algunos días o semanas, repitiendo más o menos veces, no siempre diagnosticado (es frecuente la confusión con la jaqueca oftálmica). A cada ataque, el ojo pierde aptitud visual, que puede conducir, por atrofia óptica, a la ceguera. En los intervalos del ataque, cuando los medios recobran su transparencia, se ve, al oftalmoscopio, una excavación del disco óptico con bordes elevados (cúpula glaucomatosa), en los que destacan los vasos acodados.

     El glaucoma simple se caracteriza por la falta de los signos congestivos: el ojo parece normal al examen externo; también puede faltar el dolor o ser muy discreto; sólo existe pérdida atenuada de la visión, con presbicia rápida; ligera inyección pericorneal; ligero aumento de la tensión ocular; ligera midriasis; retracción progresiva del campo visual (especialmente del lado nasal); escotomas; la pérdida visual progresiva puede conducir a la ceguera. El aumento de la tensión ocular y el examen del fondo del ojo (cúpula glaucomatosa) inducen al diagnóstico, que puede ser difícil respecto del de la atrofia óptica simple.

    Su causa es desconocida, fuera de su frecuente coincidencia con otras afecciones que aparecen igualmente en la edad involutiva; mis estudios clínicos y analíticos muy completos, en gran número de glaucomatosos, no me han permitido relacionar este accidente con ninguna otra alteración especial, ni anatómica ni humoral. Algunos pretenden que en ciertos casos, el glaucoma se debe a estenosis de la yugular, inflamatoria, secundaria o infecciones dentarias o de otro origen; no lo he comprobado. Puede asociarse a malformaciones congénitas, por ejemplo, la angiomatosis (Þ).



  • trigemino fuerte dolor en el ojo glaucoma?
  • retracción campo visual bilateral

  • conjuntivitis congestion pericorneal
  • glaucoma

  • Aumento rapido de la presbicia

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