Eritema carencial.





Eritema carencial.

  A) El más importante es el eritema pelagroso. Menciono aparte este eritema, debido, por lo menos en parte, a la deficiencia en la vitamina PP (niacina) del grupo B; y también a otras hipoavitaminosis (pluricarencia). Generalmente, aparece en el dorso de las manos; pero también puede presentarse en la cara o en los tobillos y dorso del pie, en personas que andan descalzas o con sandalias, y en el cuello (collar de Casal). Al comienzo es tan parecido al eritema solar, que se ha confundido con él (seudopelagra solar). Evidentemente, el estado pelagroso hace a la piel sensible para las causas irritantes externas, como el sol, el roce, picaduras de insectos, etc. (he visto, por ejemplo, la lesión pelagrosa típica localizarse en zonas de la piel afectadas por el escape de vapor caliente de una máquina, en un obrero). Después de esta fase eritematosa queda la piel descamada, fina, sonrosada (mal de la rosa; Casal). Luego la piel se torna seca, agrietada, brillante e hiperpigmentada, oscura (Þ). Debe tenerse siempre presente la posibilidad de que ciertos eritemas sean pelagrosos (aun en países en que esta enfermedad no existe endémicamente y en sujetos que hacen una alimentación no escasa y varia) por falta de absorción o utilización de las vitaminas alimentarias, en enfermos del aparato digestivo (diarreicos, cirróticos) y en ciertos intoxicados, sobre todo en alcohólicos; y también después de ciertas infecciones (tifoidea, disentería, etc.); o en diabéticos, neoplásicos y en el carcinoide. Otros síntomas de la pelagra: astenia, en algunos casos intensísima, trastornos gastrointestinales rebeldes, sobre todo anorexia, sabor salado (Þ), apetito de sal (Þ); diarrea rebeldísima, con aquilia (Þ); anemia (Þ); síntomas nerviosos: parestésicos (Þ) o hiperestésicos, síntomas mielíticos o encefalíticos (encefalopatía pelagrosa): (Þ), que pueden terminar por demencia y coma (Þ); neuritis retrobulbar; trastornos demenciales diversos (Þ); fragilidad de las uñas, pelada, glositis (Þ); a veces, vulvitis; hipotermia. Puede asociarse a otra hipoavitaminosis, como la beribérica, ya endémicamente, ya esporádicamente (pelagra y polineuritis). No debe olvidarse que estos síntomas pueden existir sin el eritema pelagroso o con muy leves indicios de éste (pelagra sine pelagra). Cuando no hay eritema, que dará lugar a la formación de un eritema muy persistente, sonrosado, parecido al espontáneo de la pelagra (Marañón). En muchos casos de pelagra hay porfirinuria (Þ) e hiposideremia (Þ). El diagnóstico es fácil a partir de «las tres des»: dermopatía, diarrea, demencia.

     B) La acrodermatitis enteropática es una erupción eritemato-erosiva, preferentemente infantil, con bullas y pústulas en ángulos orales, perinasales, dedos y peroné, que se acompaña de alopecia y diarreas, y se debe a una carencia de cinc por trastorno en su metabolismo de carácter autósomo recesivo hereditario. Pero también ocurre en carencias secundarias: alcoholismo, cirrosis, desnutrición, etc.



  • eritema sonrosado

  • eritema pelagroso

  • Diarrea y gusto salado
  • eritemas en tobillos
  • piel descamada y brillosa

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