El Desarrollo Posembrionario





En los placentarios, en los que el embrión tiene asegurada su nutrición durante todo el desarrollo, e igual­mente en aquellos ovíparos con abundantes reservas vitelinas en sus huevos, el individuo nace o eclosiona del huevo con una forma igual a la del adulto, estado que alcanzará a través de un desarrollo directo con­tinuado y progresivo.

En los animales ovíparos cuyas reservas vitelinas son escasas, el embrión consume todo el vitelo du­rante las fases precoces de su desa­rrollo. En consecuencia, estos embriones deben abandonar sus cubier­tas protectoras en un estado de de­sarrollo aún retrasado.

El embrión eclosiona en un estado juvenil co­nocido con el nombre de larva, for­ma de desarrollo de vida libre que debe cuidar por sí misma de asegurar su sustento; alcanzará el estado defi­nitivo o de imago después de sufrir una serie de cambios, a través de los cuales adquirirá los caracteres mor­fológicos y funcionales de la forma adulta o imaginal.

Este proceso, que se conoce con el nombre de desarrollo indirecto o metamorfosis, puede incluir unos cambios muy profundos o acentua­dos. Una mariposa, por ejemplo, eclosiona del huevo bajo una forma larvaria polipoide que parece un gu­sano, la oruga, provista de aparato bucal masticador y de una enorme voracidad. Cuando el desarrollo lar­vario ha llegado a su término, esta criatura atraviesa una fase de vida quiescente, la fase de pupa o crisáli­da, durante la cual tienen lugar in­tensas transformaciones tisulares y orgánicas.

metamorfosis ranaAl final de este estado de repo­so, la forma que abandona la crisá­lida es un insecto adulto o imago que en nada se parece a la forma juvenil de la que procede. Pero la metamorfosis no es un fenómeno exclusivo de los invertebrados; en los anfibios -en la rana, por ejem­plo-, la forma juvenil o larvaria que sale del huevo es una forma de vida acuática que se conoce con el nombre de renacuajo, provista de voluminosa cabeza y de un apéndi­ce caudal, que carece de extremi­dades y que respira mediante bran­quias; sólo alcanzará el estado adul­to después de haber sufrido una acu­sada transformación, en la que, entre otros detalles, es importante el paso de la respiración branquial a la pulmonar.



  • desarrollo de la rana
  • metamorfosis de la rana

  • el desarrollo de la rana
  • la metamorfosis de la rana
  • desarrollo de las ranas

Comentarios:

Loading Facebook Comments ...
Deja tu comentario
Tu Comentario