Dispepsias psicógenas y neuróticas.





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Dispepsias psicógenas y neuróticas.  Si se eliminan todas las causas que he ido enumerando, los casos de dispepsia estrictamente neurótica quedan reducidos a una pequeña minoría. Entendemos, en efecto, por dispepsia neurótica únicamente las psicopáticas, mientras que son frecuentísimas y hasta de antiguo conocimiento vulgar las dispepsias psicosomáticas, es decir, por tensión emocional excesiva o sostenida, pero con una personalidad normal: son las de origen psicógeno. Es indudable la intensa y exquisita influencia psicógena sobre la función gástrica, sobre la secreción y la motilidad, a través del sistema nervioso vegetativo; pero casi siempre es muy difícil decidir si actúa aisladamente, produciendo una dispepsia, con mucha frecuencia hiperclorhídrica; o si actúa revelando o gravando estados latentes de las dispepsias gástricas o extragástricas antes citadas. Para admitir la dispepsia nerviosa hay que atenerse a condiciones muy aleatorias: eliminación de todas las causas gástricas y extragástricas (lo que muchas veces, es imposible); existencia de un temperamento nervioso o neurovegetativo (Þ) o psicopático anterior (que no excluye la existencia de lesiones digestivas); dependencia de los síntomas de las influencias psíquicas (pero esta dependencia ocurre también en los síntomas de las dispepsias orgánicas); alivio de los síntomas por tratamientos de índole psicoterápica (los síntomas orgánicos son también sensibles a la psicoterapia): se ve, pues, que el error es siempre fácil. Clínicamente, las dispepsias nerviosas adoptan todos los tipos conocidos. Suelen predominar los vómitos, la hiperclorhidria, el síndrome flatulento, el ulceroso. El dolor, cuando le hay, se presenta sin horario fijo. Es especialmente frecuente la aerofagia. También las alteraciones del apetito: anorexia o bulimia; y la repugnancia selectiva a determinados alimentos. Los tipos diferentes obedecen al estado de ánimo: predominan las formas hiperesténicas en las reacciones de agresividad y las hiposténicas —con hipoquilia y atonía gástrica— en los estados depresivos.



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  • dispepsias
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  • aerofagia psicogena
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