Bulimia (polifagia, más exactamente hiperfagia).





Bulimia (polifagia, más exactamente hiperfagia):

      A) Trastornos digestivos. Son los que, ante todo, deben investigarse.

     1. En la hiperclorhidria no es raro el aumento del apetito. También en algunos casos de úlcera gástrica, sobre todo las pilóricas, y más aún, las duodenales, en las que se presenta, aunque con menos frecuencia de lo que se dice, el síntoma del hambre dolorosa, tardía (Þ).

     2. La bulimia de las personas, generalmente jóvenes, portadoras de parásitos intestinales (sobre todo la tenia) es bien conocida, aunque, muchas veces, el enfermo crea o exagera el síntoma (por el prejuicio de que el parásito absorbe cantidades enormes de alimento). Véase también (Þ).

     B) Trastornos endocrinos y metabólicos. El aumento del apetito se observa:

    1. En el hipertiroidismo; en las fases iniciales, no en la caquéctica (Þ).

     2. En los estados de hiperfunción hipofisaria: en la acromegalia (Þ), en la que puede alcanzar proporciones enormes, así como en el adenoma basófilo de la hipófisis (Þ).

     3. En los estados de hiperfunción suprarrenal (autónoma o bien secundaria, en la enfermedad de Cushing, al adenoma basófilo de la hipófisis). Esta bulimia es, según mi experiencia, especialmente marcada para las proteínas y las bebidas alcohólicas (Þ).

     4. En algunos addisonianos, que normalmente son inapetentes, pero que pueden experimentar crisis de hambre tal vez por caída rápida de la glucemia (Þ).

     5. En el hipogenitalismo quizá por la reacción hiperpituitaria subsiguiente. Es conocida la glotonería de los eunucos y eunucoides (Þ). En el síndrome adiposo genital, en los niños prepuberales, la bulimia —sobre todo de pan y dulces— puede ser muy violenta. En este grupo debe inscribirse la bulimia de algunas mujeres menopáusicas o de hombres en la edad crítica.

     6. Algunas mujeres presentan crisis de bulimia en los días premenstruales, con o sin otros síntomas de tensión premenstrual (Þ).

     7. En la diabetes, en sus fases precoces, incluso en la fase prediabética, probablemente por la inestabilidad de la glucemia, con crisis hipoglucémicas. A esta bulimia se debe en parte la obesidad de ciertos diabéticos. Más adelante, cuando sobrevienen los fenómenos acidósicos, desaparece la bulimia, siendo sustituida por inapetencia; es este cambio indicio importante para sospechar la acidosis.

     8. En la hipoglucemia, de la que es uno de los síntomas fundamentales. Se aprovecha para la cura de engorde. Suele ser un hambre cualitativa, principalmente para los hidratos de carbono (Þ).

     9. Muchos obesos tienen un apetito incorregible, principalmente los obesos pletóricos, por el factor hiperpituitario e hipersuprarrenal o por el factor hipoglucémico (Þ) o en otros casos es puramente psicógeno, compensación de un estado de ansiedad mediante la polifagia.

     10. Los gotosos suelen tener un hambre insaciable, que, a mi juicio, es un verdadero síntoma, fundamental, de la enfermedad.

     C) Trastornos nerviosos. 1. Ciertos estados neuróticos o psíquicos (histerismo, esquizofrenia, etc.) se acompañan de intensa hambre. Es especialmente frecuente e intensa en estados degenerativos, seniles (enfermedad de Alzheimer o de Pick): (Þ).

     2. Puede la bulimia presentarse periódicamente, asociada a somnolencia, probablemente por lesiones del hipotálamo (Þ). El síndrome de Kleine-Levin asocia hipersomnia periódica y bulimia en jóvenes adolescentes, con ausencia de lesiones, pero no tiene base la hipótesis psicógena. Hoy tenemos todos la impresión de que los centros hipotalámicos son frecuentísimamente los responsables de aumentos de apetito, ya aislados, ya asociados a otros trastornos nerviosos o endocrinos (todos los hipofisarios, arriba citados). En el síndrome de Pickwick la obesidad y la hipersomnia van unidas a una insuficiencia respiratoria, que se ha atribuido a la hipoventilación diafragmática con hipercapnia, pero los trastornos centrales de regulación son tal vez primarios para todo el cuadro. (No confundirlo con un síndrome de Cushing.)

     3. Recientemente se aplica el nombre de bulimia a un síndrome mixto de alternancia episódica de polifagia con períodos de anorexia mental. Según Casper existen mayores alteraciones de la personalidad —con inestabilidad afectiva, alcoholismo, consumo de drogas, cleptomanía y tentativas de suicidio— y menores alteraciones en la conducta alimenticia que en la anorexia nerviosa clásica.



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